La otra mirada

El Mundial que no se ve

El marplatense Federico Addiechi es Jefe de Sustentatibilidad y Diversidad de la FIFA. Y vaya si se cumplen con las premisas del cargo en el torneo que él ideó. En los partidos juegan juntos chicas y chicos, también puede participar un amputado o simplemente jóvenes de comunidades desprotegidas de los lugares más recónditos del mundo. Aquí uno de esos encuentros, nada menos que en La Plaza Roja. 
 
 

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“Embajador” de Mar del Plata y “Elder”.
La foto que le sacó Camila Addiechi a su padre Federico cuando recibió la distinción de “Elder” de tribus africanas, por su compromiso con las comunidades desprotegidas. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Después de lo que se vivió en Alessandria, en Sudáfrica, en 2010, y en la favela de Cajú, en Río de Janeiro 2014, nadie se podía imaginar que se superaran aquellas emociones. Ni siquiera el mentor de este verdadero Mundial Social que acerca la máxima expresión del fútbol a las comunidades más desprotegidas del planeta, el marplatense Federico Addiechi, jefe de Sustentabilidad y Diversidad de la FIFA. 
Pero resulta que el Festival de la Fundación FIFA, ahora en el corazón de la Plaza Roja, alcanzó y superó los picos de emoción de aquellos encuentros del Fútbol para La Esperanza, antes con jóvenes de 32 países, ahora de 48.   
“Este Festival tuvo igual de energía o más que aquellos, y el trabajo fue muy fructífero, en lo organizativo hasta dimos pasos hacia adelante, todo nos produjo una gran alegría y fue increíble y muy emocionante el reconocimiento de los integrantes de todas las delegaciones”, nos contó Federico Addiechi, muy feliz, en la antesala del palco de prensa del estadio de Spartak, a pocos minutos del partido Colombia – Inglaterra, al que concurrió distendido junto a su hija Camila tras el cierre del festival. 
“Ese fue uno de los premios agregados que me dejó este Festival, que mi hija Camila pudiera disfrutar de este encuentro, con todo lo que significó para los chicos que participaron”, añadió Federico. 
Esa no fue la única distinción para el marplatense, quien recibió un montón de regalos de gran valor simbólico y emotivo de las distintas comunidades. Lo más fuerte es que en una pequeña ceremonia, al cabo del cierre del festival, Fatuma Abdulkadir, líder de una organización de Kenia participante y una de las cinco emprendedoras sociales más importantes del año pasado a nivel mundial, nombró a Federico Addiechi “Elder” (anciano notable) de dos tribus africanas. “La verdad es que fue un gran honor y una gran sorpresa para mí, al venir además de una luchadora como ella. Fijense que Fatuma no tiene aun 40 años y es una de las pocas mujeres en su comunidad aceptada como ‘notable’, con todo lo que hace por los desposeídos, así que imagínense lo que esto significó para mí y que la foto con la distinción, con el nombramiento, me la sacara mi hija Camila fue muy emocionante”, nos confesó Federico. 
El Festival de la Fundación FIFA, una obra que inició y que ayudó a hacer crecer Mundial a Mundial con todo su equipo Federico Addiechi, está destinado a equipos representativos de comunidades desprotegidas de todo tipo en el mundo. Por ejemplo, incluye planteles de Street Soccer USA, Sport Against Racism Ireland, Asociación de deportes de amputados de pierna única de Sierra Leona y Downs Up Up Charity, una organización que ayuda a mejorar la calidad de vida de los niños rusos con síndrome de down, por solo nombrar algunos.
Los equipos de estas organizaciones se enfrentan a lo largo del torneo con partidos cortos, grupos “relámpago”, y están integrados en su gran mayoría en forma mixta, por mujeres y hombres, y los encuentros se juegan sin árbitros, la consigna es que los mismos participantes tienen que ir regulando las decisiones e incluso las sanciones disciplinarias. 
“Trabajamos desde hace 12 años con este tipo de organizaciones y en este tipo de encuentros, lo único que cambió del Festival es el nombre y que ahora tiene más equipos, que las actividades de las ONG que se asocian a nosotros pasan a estar manejadas directamente por la FIFA. No cambia el contenido, ni la forma de la competencia, ni el proceso de selección; se encontraron aquí en Moscú jóvenes de 48 países, con distintas capacidades, de comunidades desprotegidas”, explicó Federico.
“El fútbol es una herramienta vital para varias de esas comunidades, que padecen prácticas que no queremos ver en la sociedad actual, estamos muy felices de haber recibido a más de 300 jóvenes con la esperanzas de ser parte de un Mundial social, como los que ya hicimos en Sudáfrica y Brasil”, añadió Addiechi, quien es un orgullo para todos los marplatenses por lo que hace a través del fútbol. Por ser el impulsor de historias que conmueven hasta las lágrimas, tanto en la Plaza Roja, como antes en Johannesburgo o Río de Janeiro. 
 
“Cuando juego me siento completo” 
 
"El fútbol es lo que más me gusta. Cuando juego, me siento completo. Me siento como si no fuera un amputado. Me siento como si todos fuésemos iguales", dijo Abu Sesey, de Sierra Leona, a la página de la FIFA. Abu perdió una pierna de manera trágica a los 5 años en medio de un conflicto en su país. 
Sesey es uno de los muchos jóvenes de todo el mundo que esta semana participaron en el Festival que ideó Federico.
"El fútbol es mucho más que un deporte. Es una herramienta fantástica para asegurarnos de
que este mundo se convierte en un lugar mejor", destacó Addiechi.
“Para la FIFA, esta es la oportunidad de poner de relieve a las organizaciones que nos apoyan día tras día, desde hace años, utilizando el fútbol para abordar problemas sociales. Y también es una fantástica oportunidad para los jóvenes que han sido elegidos por su potencial de
liderazgo y compromiso para impulsar un cambio positivo", añadió Addiechi.
Hace 8 años lo levantaban en andas a Federico Addiechi, en el cierre en Alessandria, los chicos de Camboya que vivían sobre las minas antipersonales y que gracias al Mundial por primera vez pasaban a ser documentados. Hoy lo eligen “Elder” las tribus africanas por su compromiso con las comunidades desprotegidas. Y solo la historia de Abu Sesey, el chico amputado de Sierra Leona que se siente completo a través del fútbol, alcanza para valorar de este verdadero “Embajador” de Mar del Plata en el mundo.

mac260