La Selección

Argentina desde Rusia / Información / Enfoque

La Selección nunca fue un equipo y esta vez se vio avasallado por un rival con talento colectivo y altos rendimientos individuales. Pese que llegó a estar 2 a 1 arriba, cayó 4 a 3, más apretado en el resultado que en el rendimiento.

Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. La Selección Argentina llegó como pudo a octavos de final y aquí se terminó el sueño porque Francia, con orden y fútbol, la superó claramente y le ganó por 4 a 3 en el Kazan Arena por los octavos de final del Mundial de Rusia. 

Ahora Francia espera por Uruguay o Portugal en el choque de cuartos en Nizhny. Cierre de un ciclo, no sólo para el técnico -a pesar de que en conferencia de prensa post partido haya negado la posibilidad de dar un paso al costado-, sino para muchos de estos jugadores en Argentina, después de la confusión general que los llevó hasta acá.
Lo mejor de Argentina fue su gente, que montó una fiesta en el estadio de Kazán. Cerca de 30.000 hinchas de la Selección no dejaron de cantar nunca, ni aun con la derrota consumada.
Los tiempos del partido los manejó Francia desde el principio. También los espacios. Ocupándolos bien, por dónde dejaba huecos una Argentina mal parada. Tanto que un pelotazo largo para Mbappe se metió por detrás de todos y tuvo que bajarlo Marcos Rojo, a contrapierna, en la entrada al área. Penal y gol de Antoine Griezmann, a los 12’.
Luego vino un tiro libre del propio Griezmann en el travesaño y otro que pasó cerca por una falta en el borde del área sobre el mismo Mbappe.
Argentina pareció reaccionar en el promedio del primer tiempo pero sin claridad ni llegadas. Apenas una incursión de Gabriel Mercado con un centro que no encontró una referencia en el área, porque Argentina salió a jugar sin ella. Francia volvió a soltarse con una pared entre Pavard y Griezmann que terminó en un remate desviado del jugador de Atlético Madrid.
Pero a los 41’ Angel Di María, tras recibir de Ever Banega, con ojos bien abiertos, sacó un zapatazo impresionante desde afuera del área que perforó el arco de Hugo Lloris, al metérsele ligeramente por debajo del ángulo derecho.
En el arranque del segundo tiempo Argentina salió a buscarlo con más decisión y lo ayudó también la fortuna. A los 3’ Di María, como “agrandado”, se disparó por izquierda, se metió entre dos, lo tuvieron que bajar en las puertas del área. Ever Banega ejecutó el tiro libre centro, despejó con rebote Pogba, tomó la pelota Messi dónde más le gusta,-y en su primera aparición interesante del partido-, desde la derecha hacia el centro, llegó a pegarle forzado pero la pelota la desvió en el camino Gabriel Mercado para el segundo gol.
A los 10’ se equivocó feo Federico Fazio, quien ingresó por Marcos Rojo, en una cesión hacia atrás para Armani y se metía Griezmann pero el arquero llegó a “morder” y la pelota le pegó finalmente al francés y se desvió.
A los 12’ Lucas Hernández llegó hasta el fondo y mandó el centro-cambio de frente que tomó de volea el otro lateral, Pavard, para convertir otro golazo fuera de contexto. Justo los dos laterales, a los que Sampaoli marcaba como lo más endeble de Francia, se transformaron en protagonistas del gol del empate.
Otro desborde de Hernández, a los 19’, tras pase en profundidad largo de Pogba, derivó en un centro y rebote en el área que tomó con decisión Mbappe, cuyo remate no pudo ser contenido por Armani.
Entre Kante y Pogba se devoraron siempre al Messi “falso 9” y el mediocampo de Francia siempre tuvo más dinámica y juego que el de Argentina, con un Mascherano también desbordado, pero en la faz de contención.
La enorme superioridad de Francia se vio reflejada en toda su dimensión en el minuto 23 cuando desde su arquero construyó una jugada rápida y precisa que terminó en otra sobria definición de Mbappé. El descuento de Agüero no tuvo mucho que ver con el trámite, ni la arremetida del final. Pudo ser goleada en un momento, terminó siendo más digno al final.
Orden, dinámica, juego asociado, contundencia. Francia es poderosa, Argentina jugó a otro deporte en este Mundial. Fue la crónica de un desastre anunciado. Con desorganización afuera y adentro de la cancha. Se retrocedieron más de cuarenta años. Y hay que volver a empezar.

 

Argentina 2

Armani (5)
Gabriel Mercado (4)
Nicolás Otamendi (6)
Marcos Rojo (4)
Tagliafico (4)
Enzo Pérez (4)
Mascherano (4)
Ever Banega (5)
Cristian Pavón (4)
Lionel Messi (4)
Angel Di María (6)
DT: Jorge Sampaoli.

Francia 4

Lloris (5)
Pavard (7)
Varane (7)
Umtiti (6)
Lucas Hernández (7)
Kante (8)
Pogba (8)
Mbappe (9)
Griezmann (8)
Matuidi (6)
Giroud (5)
DT: Didier Deschamps.

Goles: en el primer tiempo, 12’ Griezmann de penal; 41’ Angel Di María; en el segundo tiempo, 3’ Gabriel Mercado; 12’ Pavard; 19’ y 23’ Mbappe; 46' Sergio Agüero.
Cambios: en el segundo tiempo, en el inicio, Federico Fazio (4) por Marcos Rojo; 20’ Sergio Agüero por Enzo Pérez; 30’ Maximiliano Meza por Cristian Pavón; 38’ Fekir por Griezmann; 44’ Thauvin por Mbappe.
Estadio: Kazán Arena, Rusia (muy buena)
Concurrencia: 42.873 espectadores
Arbitro: Alireza Faghani, de Irán (6)