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El Mundial al día

Le ganó al campeón por 1 a 0 con una gran exhibición de fútbol en Luzhniki en el comienzo del grupo F. Gol de Hirving Lozano. La primera gran sorpresa en Rusia.

Viajaron por todos los mundiales en forma masiva para llegar a esta estación Luzhniki. Siempre, entre aficionados y periodistas de Copas del Mundo, bromeamos que cuando queda afuera México queda un poco más de lugar para el resto. Más tickets, más entradas, asientos en los subtes y en los trenes. Siempre son decenas de miles, muchos más que los que pueden entrar en un estadio.
Valió la pena tanta fidelidad, y un viaje tan largo, para llegar hasta aquí. A la tarde más memorable de la historia del fútbol de México. Un triunfo con exhibición ante nada menos que el campeón del mundo, Alemania, por 1 a 0 en el inicio del grupo F de Rusia 2018
Lo de México en el primer tiempo fue una exhibición, ante una desconcertada Alemania, que dio muchos espacios, bien aprovechados por el equipo centroamericano.
Lo de México fue puro talento colectivo, con paciencia para elaborar, con atrevimiento para meterse en la cueva de los campeones del mundo y provocarles un descalabro.
Los flancos a las espaldas y los costados de Khedira y Kroos fueron campos arados, y por allí se metieron, sin pedir permiso, Miguel Layún, Carlos Vela, Hirving Lozano y Chicharito, con una muy buena gestación de Héctor Herrera en el camino previo.
Avisó México con una entrada profunda de Lozano que cortó justo Jeromy Boateng. E insistió con la tenencia, la posesión y la aceleración y desequilibrio en tres cuartos.
Alemania se soltó solo una vez con una jugada combinada de su estilo, que terminó casi con un gol en contra de Carlos Salcedo, quien despejó frente a su propia valla apenas desviado el centro final, con el arquero Guillermo Ochoa a mitad de camino.
Pero en el ida y vuelta a un ritmo altísimo siguió México siendo más incisivo. Se lo perdió Layun, tras una buena combinación con Jesús Gallardo y Carlos Vela y parecía que no se confirmaba en la definición el dominio del equipo azteca.
Hasta que en otro compendio, de fútbol rápido y bien jugado, de un contraataque nació un ataque notable con pases de primera, y el último de Chicharito, en cortada para la entrada de Hirving Lozano, quien resolvió con suficiencia, con enganche y remate bajo y seco contra el palo derecho del arquero.
Alemania se sintió tocado y salió con todo a buscar el empate. Enseguida generó una falta en las puertas de área y el tiro libre de Toni Kroos dio en el travesaño.
México tuvo la oportunidad de ampliar en el comienzo del segundo tiempo, en otra réplica pero esta vez el pase final de Chicharito fue largo para la entrada de Vela, quien no pudo conectar para definir.
Por un rato Alemania volvió a ser Alemania, con la pelota, la propuesta y la búsqueda en ataque, pero ya nunca dejó de estar expuesto a los contraataques de México.
Lo tuvo Kimmich, desde el punto del penal, con una especie de media chilena que se fue apenas afuera por encima del travesaño tras centro de Boateng. Enseguida se lo perdió Werner en la boca del arco. Más tarde, un remate de Kroos se fue apenas afuera.
Pero México siguió con el manejo de la situación y los tiempos del partido, y tuvo oportunidades para convertir algún gol más de contraataque, ante un expuesto equipo alemán, que sí tuvo problemas graves defensivos en el primer tiempo; mal podía solucionarlos cuando se volcó de lleno en ofensiva, incluso con el cambio de un delantero, Mario Gómez, por un defensor, Plattenhard.
México terminó a pura fiesta, dentro y fuera de la cancha, con el clásico "Cielito lindo (...) / canta y no llores…”
Contra el campeón del mundo, México hizo una revolución en Rusia. El gran golpe del Mundial.